HYGEÍA – TIPOS DE SÍNDROMES QUE ALTERAN LA SALUBRIDAD EN LA VIVIENDA

HIGEYA

HYGEÍA – TIPOS DE SÍNDROMES QUE ALTERAN LA SALUBRIDAD EN LA VIVIENDA

1. SÍNDROME DE DIÓGENES

2. SÍNDROME DE ACUMULACIÓN

3. SÍNDROME DE NOÉ

botonayuda

1. SINDROME DE DIÓGENES

¿DE DÓNDE VIENE SU NOMBRE?

El Síndrome de Diógenes adquiere su nombre del filósofo de la antigua Gracia Diógenes de Sinope, ya que según cuenta la historia, este hombre tratando de predicar la austeridad y la banalidad de los convencionalismos sociales, decidió desprenderse de cualquier pertenencia, el dato por el cual se le vincula a dicho trastorno, es que el filósofo se caracterizaba por vivir aislado de la sociedad y sin nadie que lo acompañara, rehusaba la compañía de los demás, despreciando los hábitos sociales actuales de la época.

¿A QUÉ TIPO DE PERSONAS SUELE AFECTAR?

Este tipo de trastorno se le atribuye un tipo específico de personas, por lo general, suelen ser personas que se encuentran en soledad, ya sea por no tener familiares vinculados emocionalmente con ellos, o por no tener un grupo social al que pertenecer, suele aparecer en personas de la tercera edad, que, debido diferentes causas, lleguen a descuidar su salud y sus hábitos de higiene, rehusando los hábitos sociales y aislándose en su vivienda para no tener contacto con los demás. También puede que sea debido a la pérdida de un cónyuge o familiar muy cercano, que se produzca por una depresión o un gran estrés emocional por sentirse rechazados por sus semejantes, parientes que los llevan a estar en soledad. En algunos casos también se le puede atribuir la existencia de un problema económico que pueda forzar este proceso, pero no es ni mucho menos el factor clave, ya que se conocen personas que han sufrido Síndrome de Diógenes teniendo un status social alto, tales como carreras universitarias y doctorados, y en los que el dinero no ha influido para nada.

Por último, cabe destacar, que a pesar de que el sujeto genérico sea una persona de la tercera edad, AELF quiere destacar que se deben estudiar los casos de forma individualizada para tener el conocimiento del origen del trastorno, no se puede establecer un diagnostico con los síntomas y patrones exactos,  ya que cada persona sufre de forma diferente este tipo de anomalía, llegándonos a encontrar personas jóvenes de entre 25-45 años que por diferentes circunstancias han acabado padeciendo dicho Síndrome.

SÍNTOMAS QUE PADECEN

Entre los síntomas que podemos ver reflejados en las personas que sufren este tipo de trastorno, podemos decir qué, entre los factores más relevantes, se encuentran el Aislamiento social, la reclusión en la vivienda, el abandono de las necesidades sociales, y el descuido de la higiene, además de la ya conocida acumulación de enseres, objetos, comida en mal estado, y… lo que conocemos cómo deshechos y basura llegando a vivir voluntariamente en unas condiciones de pobreza extrema, en la mayoría de casos, sin serlo. El paciente llega a no poder cuidar de sí mismo ni del mantenimiento de la salubridad de su vivienda.  Muchas veces la persona podríamos decir que metafóricamente, almacena una cantidad de desperdicios, debido a los sentimientos de inseguridad y de miedo que les impulsan a seguir acumulando, creando así un muro protector frente a la sociedad, la soledad suele hacer el resto. Es cierto que estas personas se sienten solas, pero también existen casos dónde la persona, por ciertas razones, también quieren estar solas, ya sea por resentimiento, autoprotección, por miedo a lo que pueda suceder, etc…  convirtiéndolos en individuos que consideran hostil a aquel que trata de prestarle ayuda.

Resumiendo, los rasgos más comunes del Síndrome de Diógenes, aunque no tengan por qué darse en su totalidad, o puede que existan más factores, son:

Aislamiento Social.

Reclusión voluntaria en la vivienda.

Descuido de su higiene, alimentación, salud y mantenimiento de su vivienda.

Reacción de pobreza imaginaria

Rechazo de aquellas personas que traten de ayudarlos, tendencia a recaer pasado un tiempo.

 

PREVENCIÓN DEL SÍNDROME DE DIÓGENES

En cuanto a la prevención del Síndrome de Diógenes, es muy importante que haya una cierta vigilancia de la familia, es decir, establecer un control mediante una comunicación estable entre parientes, ciertas visitas periódicas, no dejando pasar mucho tiempo entre ellas, y en el caso más específico de personas de la tercera edad que viven solas, o personas que tienen tendencia al aislamiento y al descuido.

 

2. SÍNDROME DE ACUMULACIÓN

Suele confundirse con el Síndrome de Diógenes, pero lo cierto es que el Síndrome de Acumulación se diferencia en que: Las personas afectadas por el Síndrome de Diógenes no solo acumulan objetos, sino deshechos, basura, suciedad, alimentos en mal estado… además de padecer un deterioro personal, mientras que las personas afectadas por el Síndrome de Acumulación suelen acumular objetos, qué para ellos tienen cierto valor, podríamos llegar a decir que son coleccionistas impulsivos,  pero fuera de su vivienda, no tienen por qué descuidarse y de hecho en muchos casos no se conoce que la persona lo padezca debido a que pueden parecer totalmente normales a primera vista, ya que no padecen deterioro.

Revistas, periódicos, objetos inservibles, electrodomésticos averiados, ropa… Son algunos de los artículos que este tipo de personas acumulan en exceso y, en ocasiones, sin clasificar, debido a que les atañen un valor y desprenderse de ellos sería un proceso costoso. Se puede considerar Síndrome de Acumulación cuando la persona llega a acumular objetos que ocupen 2/3 del espacio habitable de la vivienda, llegando en ocasiones  a ocupar más del 70% de su casa, apilando objetos sin criterio alguno que entorpecen el uso natural de la vivienda, no dejando espacios para llegar a otras habitaciones, ocupando camas, armarios, sillones… de manera que hacer uso de los muebles es imposible, en muchas ocasiones hasta la cocina sirve como espacio para almacenar objetos, conllevando un peligro extra de incendio de la vivienda. Actualmente se estima que el Trastornos por Acumulación afecta a cerca de un 6% de la población. Los afectados perturban la convivencia y habitabilidad de su casa, y los afectados tienden a vivir solos.

CUANDO SE CONVIERTE EN UN PROBLEMA

La conducta de acumular existe entre las especies animales, entre ellas la humana, esta conducta suele acentuarse en ciertos tipos de personas que establecen una vinculación con los objetos, pero existen personas cuya vinculación es mayor a la habitual e intensa, hasta tal punto que llegan a enlazarse emocionalmente con ellos y desprenderse posteriormente se convierte en una ardua tarea, convirtiéndose en el comportamiento que más predomina, la dificultad de desprenderse de los objetos.

Para poder guiar la noción de la existencia de este tipo de Síndrome se establecen ciertos criterios:

  1. ¿La acumulación excesiva llega a alterar la funcionalidad de la vivienda? ¿El afectado llega a hacer uso de espacios que no están designados para almacenar, tales como: suelos, sillones, camas, cocina, pasillo…?
  2. ¿La persona es una coleccionista o simplemente reúne objetos con la finalidad de almacenar? El coleccionista se centra en cierto tipo de objetos determinados (Discos, figuras, libros, películas…) no acumulando cualquier cosa, busca objetos específicos dentro de un ámbito concreto conforme a una planificación, mientras que las personas afectadas por el Trastorno de Acumulación tienden a almacenar sin criterio alguno.
  3. Una vez la persona comienza a almacenar, ¿Sigue alguna pauta para adquirir esos objetos, o simplemente la persona guarda dichos objetos sin darles funcionalidad alguna siendo incapaces de desprenderse de ellos?

 COMO LIDIAR CON EL SÍNDROME DE ACUMULACIÓN

La mayoría de las veces, para ayudar a las personas que padecen este tipo de síntomas, son los familiares quien deben dar el primer paso para incitar a la persona afectada a que acuda a un profesional, hay quienes lo aceptan y siguen el tratamiento, y hay quien lo rechaza y no sigue las pautas que le marcan.

El tratamiento óptimo para este tipo de personas suele ser psicológico, por medio de una terapia elaborada y específica para cada paciente, esta terapia implica realizar cambios en la mentalidad de la persona que lo sufre, sobre la consideración que tienen de los objetos que atesoran, y tratar de hacerles entender el valor de las cosas, y el nivel de importancia que deben atribuírseles. El tratamiento exige un cambio en el comportamiento del individuo que consiste en desprenderse de los objetos y aprender a asumir el enfado que ello supone.

3. SÍNDROME DE NOÉ

El Síndrome de Noé es una patología que se produce en la persona cuando comienza a acumular en casa una cantidad excesiva de animales, a los que en un principio la persona puede llegar a pensar que puede atender, pero poco a poco, conforme va acogiendo más animales, la situación pasa a convertirse en un escenario descontrolado en el que la persona no puede hacerse cargo de las necesidades de dichos animales, tales como: alimentación y agua, atención veterinaria… lo que repercute en la salubridad de la vivienda  y consecuente estado de salud del individuo, generándose en el espacio donde viven enfermedades, bacterias y agentes biológicos dañinos para el ser humano, llegando en ocasiones a propiciar enfermedades  que pueden resultar letales para el individuo. En un principio, el enfermo no es capaz de darse cuenta del estado en el que se encuentra, ni él ni los animales, y la vivienda poco a poco va degenerando en un espacio no habitable.

La persona afectada suele tener la creencia de estar “rescatando” a dichos animales, por eso el empeño por seguir acogiéndolos no cesa, además que, a pesar de la gran cantidad, suelen coger cariño rápidamente por lo que desprenderse de ellos cada vez va siendo más difícil, he aquí la razón por la cual se denomina “Síndrome de Noé” haciendo referencia a la cita bíblica.

La persona puede llegar a padecer un problema mental grave, pero desde AELF – Agencia Especializada en Limpiezas Forenses, no podemos catalogar todos los casos de igual forma, dado que nuestra experiencia nos dice, más allá de la enfermedad psicológica, que puede o no existir, suele darse en personas que han quedado aisladas por familiares y/o amigos, que no tienen a quien acudir y tratan de paliar esa necesidad a través de estos seres vivos.

Este tipo de persona no es un simple excéntrico inofensivo y bien intencionado, sino alguien con un problema mental muy grave cuya consecuencia es el sufrimiento de sus animales. Si convive con niños o ancianos a su cargo, además, se produce una situación paralela de abuso y de maltrato con ellos.

En cuanto a la tipología de animales que pueden acumular esta clase de personas, pueden llegar desde animales domésticos a otros que no lo son tantos, desde: perros, gatos, animales de granja como gallinas, conejos…

AELF Gestiona la situación poniéndose en contacto con las Administraciones públicas, con los cuerpos de seguridad del estado, y con el personal correspondiente tales como administradores de fincas, propietarios, arrendatarios, colaborando con protectoras de animales en la Comunidad Valenciana para solventar la difícil situación que se ha generado, resolviéndola con total rapidez, respeto y profesionalidad.

“En situaciones difíciles y complicadas, LLÁMENOS, AELF lo hará por usted”

botonayuda

logo-aelf

¿Por qué HYGEÍA? Descubrelo Aquí.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies